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VERSIÓN IMPRESA:
cruce / v. 1 / año 2011
Intervalos generacionales: De treinta en 30
POLÍTICA Y SOCIEDAD
-Isidore Ducasse, Conde de Lautréamont

La foto que observan no proviene de los montajes ingeniosos que, como burla a nuestros políticos, (claro —el derecho a la pataleta) nos llegan de vez en vez a nuestro correo electrónico. No, ésta es la tarjeta oficial de navidad que nuestro alcalde de San Juan le envía a sus ciudadanos adherida al informe de sus logros (San Juan News —por supuesto, ¡ya que vivimos en San Juan City!), parte de su campaña política de reelección. Jorge Santini Padilla nos tiene acostumbrados a esas fotos de familia feliz, saludable, hermosa y caucásica, tan necesaria para el imaginario de Puerto Rico, USA. Sin duda, dado su empeño en convencer a los estadounidenses que "we fit the part", este "memento" no carece de mérito. Es digno, por ejemplo, de estar en el álbum navideño personal de Sarah Palin, esa otra gran "cazadora". Con todo y los referentes a los copos de nieve de su blanquísima Alaska...
"Una imagen vale más que mil palabras" dice el refrán, así que permítanme exactamente mil palabras para aquilatar esa sola imagen. Comencemos por la reacción visceral que provoca el primer vistazo... tuve que agarrarme a Ducasse, precursor del surrealismo y su celebrada frase «Bello como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección». Los ojos no saben dónde posarse, tan vertiginoso es el golpe de información subliminal, tan productiva es la yuxtaposición de significantes, tan escurridizo el deslizamiento connotativo. Hay que ser un artista renombrado para lograr la sugestividad metonímica, la sospecha de múltiples niveles hermenéuticos, el éxito total de la retención retinal.
Una de dos: es la obra de un genio en la representación de imágenes audaces, dignas de los mejores museos internacionales o de alguien que debería estar despedido antes de que concluyan las festividades. (O la exhibición, impúdica y pornográfica, de un inconsciente perverso). Pienso que, por cuestiones de contexto, debemos descartar la primera hipótesis. Examinemos lo que podría ser la intención del que podría experimentar la segunda alternativa. Por supuesto, la familia se encuentra en El Museo de la Vida Silvestre, proyecto colosal con el que Santini ha apostado proyectar una estatura de guardián verde a nivel mundial (parecido, por supuesto, a la "vía verde" del gasoducto).
Según reza en su página informativa, el Museo ha solicitado la certificación de la organización ambiental Green Key, una "eco-etiqueta dirigida a las hospederías y facilidades turísticas... y se basa en la educación y conversación ambiental. Esta iniciativa contribuye a la misión del Museo de educar a la comunidad respecto al valor de la vida silvestre y la importancia de la conservación". Me pregunto si no hay aquí un caso rampante de lo que los psicólogos llaman disonancia cognoscitiva. ¿Cómo puede afirmarse el respeto y la conservación de la vida silvestre la exhibición estetizada de la expoliación de los mejores y más saludables animales, mostrados después de sufrir la mortal herida de un cazador furtivo? ¿De esos que hacen deporte de la muerte, que viven de la adrenalina del safari?
El compromiso de Santini con el "aprecio y conservación de la vida silvestre" se evidencia con la sinécdoque en primer plano: un impala sufre el abrazo mortal de un guepardo que devora su cuello. Al fondo se atisba lo que parece ser una sabana africana, ambiente propio de estas especies. Sorpresiva es, por lo tanto, la yuxtaposición desencontrada entre el clima subsahariano y la escena familiar, rodeada del tema navideño más incongruente —una copiosa nevada plasmada con copos de nieve (evidentemente de papel). Esta insistencia en la superimposición del proverbial "white Christmas" —no hay más que ver la "nevada" que se despliega en los adornos navideños capitalinos— parece gritar a los cuatro vientos que Puerto Rico bien merece ser estado, después de todo, ¡la nieve es una característica de paises civilizados!
Alrededor del depredador y su víctima, la familia despliega sus mejores encantos. Amanda mira a la cámara con un aire (¡ay bendito! de "Toddlers and
Tiaras") de niña coqueta y remozada. Ella y su hermano (con las manos en los bolsillos, inseguro, tentativo, distante) son los únicos que no tocan a las figuras centrales—detrás, Odette, la hija mayor, con la mano en el hombro del padre (en tono un tanto eléctrico); Santini, vestido en recuadros "red, white and blue", directamente enfrente del guepardo, posa su mano protectivamente en el antebrazo de su esposa Irma, colocada enfrente del impala (parece como si la cabeza del animal atacado se refugiara en su pecho). Ella, al igual que Odette y que Jorge Andrés, viste de blanco, color que rodea al Alcalde (¿recuerdo de "candidatus"—costumbre de los senadores romanos que cuando querían ser elegidos vestían de blanco—"candido"— para significar su inocencia?). La juventud y belleza de Irma crea una ambiguedad incómoda con respecto a cuál de las dos (la de enfrente o la de atrás) es la consorte.
Hay unas connotaciones ancestrales en esta foto que evocan los retratos de reyes africanos con sus esposas, cubiertos de pieles que los identifican como guerreros heroicos, rodeados de sus posesiones y emblemas de poder. ¡Sería ésta la máxima ironía!
Un rey africano de un país nevado que ambiciona servilmente la aceptación del invasor blanco.
¿Qué mensaje deliberado y orquestado nos está regalando nuestro alcalde? Si él se identifica con el guepardo, ¿quién es la presa? ¿Su esposa, el pueblo a quien él apela en su informe? Espeluznante es lo que reza al pie de la foto: "Que esta Navidad ilumine tu sueño". ¿Y qué sueño o pesadilla se puede iluminar con esta foto surrealista? ¿O es este montaje la espacialización de sus deseos, tanto torcidos como penosos? ¿Se sueña él como depredador (como lo evidencia la violencia y el abuso; la corrupción y el nepotismo que ha sumido a este país en la más profunda anomia)? ¿Seremos acaso nosotros ese impala que pasivamente ofrece su cuello?
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Comentarios: 8
12/12/2011
07:43 AM
Genial Sonia, no solo en su acepción en español, sino el "genial" en inglés. Abrazo, Manuel
12/12/2011
08:12 AM
Te quedó tan genial que lo acabo de republicar en mi blog "Sin mordazas".(http://desahogoboricua.blogspot.com) Aprovecho y le doy publicidad a Cruce.
Espero sigas dando duro en ese estilo incisivo y lleno de humor. Un abrazo.
12/12/2011
08:41 AM
Quizas el impala es sublimacion del cordero enhangotao del escudo de la ciudad que nos dejaron los espanholes como herencia y el gatopardo que lo deguella para comerselo representa a Bayamon colmillu (?o sera Carolina?) que al digerirlo y excretarlo convierte a San Juan en un shopping enorme poblado de copos de papel y riverwalks, mientras las familias felices posan para la foto en la incongruencia un telon de fondo de embuste de una savana africana donde cae nieve. O quizas mejor me callo...
12/12/2011
09:32 AM
Yo creo que las imágenes se quedan cortas y hasta vagas con el mensaje implícito y real del señor alcalde. La familia en realidad representa a Plaza Las Américas en el sueño mojado de todo comprador impulsivo de la isla. Lo digo por el porte burdamente vulgar de todos ellos, que tienen un parecido a los cientos de compradores que abarrotan cada tienda y cada restaurante de comida rápida de este centro comercial. El felino son los gringos y los dueños De Plaza. El pobre impala es la gente que sale con una sonrisa feliz, después de haber pagado con sangre, digo con tarjeta, los regalos de navidad, de año nuevo y de los de reyes. Pues todo esto es parte imperativa y obligatoria, para demostrar que Puerto Rico merece ser estado de la gran nación de EEUU..
13/12/2011
01:32 PM
Divertida y sana crítica a una insana estrategia publicitaria del alacalde sanjuanero. No cabe duda que esta mal asesorado en términos de publicidad y relaciones públicas.
16/12/2011
08:17 AM
Mordaz, sagaz y centelleante reflexión—¡como un lince, Sonia!—de una imagen inverosímil, sanguinaria y grosera; imagen, digna de su emisor y evocativa, como señalas, del peor despliegue ofensivo y kitsch de los dictadores, a la Jean Bedel Bokassa, quien se autoproclamara emperador.
¡Te felicito Sonia!
22/12/2011
12:33 PM
Excelente retrato! Q sorpresa agradable cruzarme con tu Cruce. Éxito.
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Lilliana Ramos-Collado
12/12/2011
06:37 AM
Lección de hoy: de ahora en adelante, seré más cuidadosa al diseñar mis Christmas e-cards... La cita de Lautreamont al comienzo del ensayo me robó el corazón, y el destasajamiento de la imagen a manos de Sonia Cabanillas me pareció delirante. Felicito al genio que diseño las tarjetas cuatro navideñas alternativas. Ya es hora de que el alcalde se fije en lo alternativo, no? Sugiero que se las envíen al benemérito alcalde de San Juan, aunque no sé si entenderá el chiste. ¡Ni siquiera el de su propia tarjeta! Felicitaciones, Sonia. Me encanta tu buen humor.